En un firme mensaje de política exterior, el Gobierno de Bolivia respondió a las recientes acciones de Chile en la zona fronteriza. Las autoridades bolivianas enfatizaron que la prioridad del Estado no es el aislamiento ni la construcción de zanjas, sino el fortalecimiento de los ‘puentes de integración’ que permitan un desarrollo compartido y una convivencia armónica entre ambas naciones
Ante las recientes medidas de control físico y la infraestructura de barreras implementadas en la zona fronteriza por el Gobierno de Chile, el Estado Plurinacional de Bolivia reafirmó su postura oficial, priorizando la diplomacia de los pueblos y la conectividad regional por encima del aislamiento.
En su discurso por el Día del Mar, el presidente Rodrigo Paz, expresó que la seguridad fronteriza no debe ser un obstáculo para el desarrollo humano y comercial. La respuesta surge como un contraste directo a la política de excavación de zanjas y militarización de pasos fronterizos en el área andina.
Bolivia tiene una visión clara para el siglo XXI, aseguró, señalando que «nosotros no hacemos zanjas; nosotros construiremos puentes de integración. Chile nos hizo daño, diga lo que se diga, pero siempre el futuro es mejor. Nos hicieron daño, pero esta tierra es de nobles, hay gente buena y de familia, gente que cree en Dios y en la patria, por eso los invito a pensar en el futuro”, remarcó.
La postura boliviana enfatiza que la verdadera seguridad nacional se logra mediante la prosperidad compartida. En lugar de medidas restrictivas, el Gobierno propone fortalecimiento de la conectividad, a través de la modernización de pasos fronterizos legales para agilizar el comercio internacional; cooperación bilateral con mesas de trabajo técnicas para abordar la migración irregular desde una perspectiva de derechos humanos; además de desarrollo fronterizo con inversión en infraestructura social para las comunidades que habitan en ambos lados de la línea divisoria.
Con este pronunciamiento, Bolivia hace un llamado a los países vecinos para retomar la agenda de integración latinoamericana, instando a buscar soluciones creativas y conjuntas que permitan a la región enfrentar los retos globales de forma unida.

