De una ciudadela a la gran cita en México: El presidente Rodrigo Paz protagoniza un conmovedor gesto al cederle su pasaje y cumplirle el sueño mundialista a un niño del Plan
Una simple llamada telefónica se transformó en un sueño cumplido para Lucas. Del otro lado de la línea, el presidente Paz le comunicaba la noticia de que él sería uno de los elegidos para alentar a la selección en Monterrey. “Vas a nombre de todos los bolivianos”, le dijo el mandatario, reconociendo con un toque de humor la envidia sana de quien debe quedarse a trabajar mientras un joven talento parte a cumplir una misión de aliento.
Formado en la Academia Cuervos del Plan 3000, Lucas encarna la pasión de un barrio que respira fútbol. El encuentro sirvió también para sembrar una semilla de superación: el mandatario le recordó que el éxito en la cancha es fruto del esfuerzo diario, animándolo a no dejar de entrenar para que, en un futuro, sea él quien esté dentro del campo de juego.
Con la ilusión de ver a Bolivia retornar a una Copa del Mundo tras tres décadas, cinco familias bolivianas partieron rumbo a México para apoyar a la selección nacional en su crucial encuentro frente a Surinam. Esta iniciativa, impulsada por Entel con el respaldo del Gobierno Nacional, busca conectar a la hinchada con un momento histórico para el fútbol boliviano.
Un viaje con sello de unidad
La delegación está integrada por niños y padres de familia de El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, quienes representarán el aliento de millones de compatriotas. El viaje es fruto de una invitación directa del presidente Rodrigo Paz y la gestión del Ministerio de Obras Públicas, consolidando un esfuerzo conjunto por fortalecer el espíritu deportivo del país.

