Moody’s mejora calificación de riesgo de Bolivia: Gobierno atribuye cambio a políticas económicas y estrategia «derisking»
En un contexto de recuperación económica, Bolivia recibió una noticia alentadora desde los mercados internacionales. La calificadora Moody’s Ratings anunció una mejora en la calificación de riesgo del país, elevándola de Ca a Caa3. Este cambio, según el Gobierno del presidente Rodrigo Paz, es el resultado directo de las medidas económicas implementadas en los últimos meses.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, celebró el anuncio a través de su cuenta en la red social X. La autoridad destacó que esta mejora en la calificación de riesgo de Bolivia no es casualidad, sino que responde a una estrategia clara para devolver la confianza a los inversionistas y acreedores internacionales.
«Moody’s anunció una mejora en la calificación de riesgo de Bolivia», escribió Espinoza, recordando que hace algunos años los bonos bolivianos habían caído a niveles considerados de carácter especulativo, con una alta percepción de riesgo. La nueva nota de Caa3, si bien aún se encuentra en terreno considerado de alto riesgo, representa un alivio en las expectativas de impago a corto plazo.
Las claves de la mejora: «Derisking» y pago de deuda
Según explicó el ministro, este reconocimiento por parte de Moody’s se debe a las medidas aplicadas en los últimos meses. Entre ellas, destacó la implementación de una estrategia de «derisking» —un término financiero que se refiere a la reducción del riesgo mediante acciones que buscan mejorar la confianza de los inversionistas y acreedores—, especialmente en la relación con organismos multilaterales. A esto se suman las «señales de política económica adoptadas» que han transmitido certidumbre a los mercados.
La propia calificadora fundamentó su decisión en la evolución política y financiera del país. «La mejora a Caa3 refleja una reducción de los riesgos de impago a corto plazo tras la transición política de finales de 2025», señaló Moody’s en su informe. La entidad destacó que este cambio ha permitido que las reservas de divisas alcancen niveles considerados «suficientes para cubrir los próximos pagos de bonos externos».
Además, Moody’s subrayó las declaraciones del Gobierno del presidente Rodrigo Paz, que ratifican la intención de cumplir con la deuda externa en el corto plazo «con los participantes del sector privado utilizando las reservas de dólares disponibles».
Las advertencias de Moody’s: Desafíos estructurales persisten
A pesar de la mejora, Moody’s fue clara al advertir que Bolivia mantiene una calificación baja en términos absolutos. La nueva nota de Caa3 refleja que el país aún enfrenta riesgos significativos de incumplimiento de pago en los próximos años.
La calificadora explicó que esta situación se debe a «los grandes desequilibrios macroeconómicos, los escasos colchones externos y las reservas fuertemente sesgadas hacia el oro». Moody’s también observó que el servicio de la deuda alcanzará su punto máximo en 2028, lo que representa un desafío fiscal importante para el Estado boliviano.
En resumen, si bien la mejora en la calificación de riesgo de Bolivia es una señal positiva para los mercados y un respaldo a las políticas del Gobierno de Rodrigo Paz, el país aún debe enfrentar retos estructurales profundos para garantizar la sostenibilidad fiscal y la confianza de los inversionistas a largo plazo.
