El operativo, que se llevó a cabo en una zona del Urubó, contó con la participación del fiscal antidrogas Julio César Porras
Lo que se esperaba fuera un golpe clave al patrimonio del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, terminó en un hallazgo desconcertante. Este lunes, en un operativo de alto nivel realizado en la exclusiva zona del Urubó, las autoridades procedieron a la apertura de dos cajas fuertes secuestradas durante las investigaciones, encontrando en su interior poco más que chatarra.
Un despliegue sin botín
El procedimiento comenzó cerca de las 11:00 am bajo una estricta vigilancia. Sin embargo, la expectativa se desmoronó rápidamente, dado que en la primera caja, que fue violentada por los expertos, solo se hallaron tornillos en su interior. De la misma forma, en la segunda caja, abierta minutos después, confirmó el mismo escenario; no contenía dinero, joyas ni documentos de relevancia económica.
Operativo multisectorial en el Urubó
Pese al resultado nulo en las cajas, el despliegue en la zona fue total. El fiscal de Sustancias Controladas, Julio César Porras, encabezó un equipo multidisciplinario que incluyó a efectivos de Inteligencia y de la fuerza de lucha contra el narcotráfico, unidades caninas especializadas, personal de la Dirección General de Registro, Control y Administración de Bienes Incautados (Dircabi), expertos en apertura de caudales.
La intervención en el Urubó forma parte de una serie de allanamientos a viviendas vinculadas al caso Marset, con los que se busca desarticular la logística del clan del narco uruguayo en territorio boliviano. Por ahora, el contenido de las cajas fuertes deja más preguntas que respuestas sobre el paradero de sus activos.

